En muchas situaciones, desde asuntos legales hasta solicitudes de viaje, se le pide una declaración jurada (affidavit): una declaración formal hecha por escrito. Pero hay un detalle crucial: la mayoría de las instituciones no la aceptarán si no está notarizada. Una declaración jurada notarizada va más allá de una firma: confirma, bajo juramento, que lo declarado es cierto y se ha manifestado voluntariamente, con la supervisión de un notario habilitado.
¿Necesita acreditar un cambio de nombre, la residencia, una pareja de hecho o un respaldo económico? En estos y en muchos otros casos, presentar una declaración jurada notarizada es la práctica habitual. ¿Se pregunta si una declaración jurada debe notarizarse? Para la mayoría de los fines oficiales, la respuesta es sí. Es lo que convierte una declaración personal en un documento con reconocimiento legal.
¿No sabe cómo notarizar una declaración jurada o dónde notarizar una declaración jurada cerca de usted? Nosotros simplificamos el proceso. Tanto si prepara una declaración jurada de manutención para un visado de estudiante como si acredita la residencia, nuestros notarios ofrecen notarización presencial y a distancia, con rapidez y plena conformidad legal.
Exponga los hechos de su declaración con claridad y veracidad. Si necesita orientación sobre la estructura o la redacción, podemos ayudarle a utilizar una plantilla de declaración jurada notarizada adaptada a sus necesidades.
Traiga su documento de identidad y firme el documento ante uno de nuestros notarios habilitados, en nuestra oficina o a través de nuestra plataforma segura en línea. Firmar con antelación invalida el proceso.
El notario añade su sello, con lo que la declaración jurada notarizada queda completa y es jurídicamente exigible. También ofrecemos modelos específicos de declaración jurada: cambio de nombre, tutela, identidad y muchos más.